Cómo escribir un secreto

Cuando buscaba información sobre cómo escribir un secreto, pensaba en algo que solo uno sabe y que otros pueden descubrir. Googleando para ver qué tiraba el buscador, apareció la fórmula de la tinta invisible: jugo de limón y agua, que se vuelve marrón por un proceso de oxidación al aplicarle calor.

Siguiendo mi búsqueda, apareció la palabra nüshu, una escritura secreta femenina. Su antigüedad es discutida, se estima que su origen data de varios siglos atrás, sin embargo, recién en 1983 el mundo la conoció. Como en gran parte de la historia, algunas cosas eran sólo para hombres: en muchas sociedades y religiones no se le dio lugar a la mujer para interpretar los misterios de las escrituras, salvo que formaran parte de un convento cristiano. En cambio, se le asignaba la tarea de preservar la cultura a través de la oralidad, de abuelas a madres, a hijas, a nietas.

¿Será por eso que se califica a la figura femenina de parlanchina?

La cuestión es que estas mujeres idearon su propio sistema de escritura “nüshu” para intercambiar experiencias por correspondencia. Eran caracteres más estilizados que los de la escritura tradicional, y los aplicaban a abanicos, papeles, pañuelos, monedas y bordados. Escribían sus “cuadernos del tercer día”, donde relataban su biografía, canciones, poemas o acertijos como si fueran diarios, y dejaban entrever miedos, inseguridades y reflexiones para sus futuras generaciones. Gran parte de esos escritos se perdieron: los quemaban al morir la persona o los enterraban junto a ella.

Lo cierto es que no pensé que encontraría algo semejante. Estaba buscando ideas para una historia más misteriosa, de esas que te atrapan y en las que el enigma se devela recién al final. Aunque eso tampoco es un secreto, sino una historia con tal o cual formato.

El secreto se define como la práctica de compartir información entre un grupo de personas, ocultándosela a otras. Para que exista, deben cumplirse algunas condiciones: “que exista una información, que sea desconocida por la mayoría de las personas, que unas pocas personas la posean, y que tal posesión única sea custodiada”.

También podríamos preguntarnos por qué guardar un secreto, o por qué no. ¿Guardás secretos?

Entre los refranes, uno que hemos escuchado mil veces es: “Secretos en reunión, mala educación… pero secretos en la infancia, no tienen importancia”. Más contundente y revelador es Nietzsche (algo tienen sus palabras que suelo volver a él a menudo): «Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.»*

Esperanza o desesperanza, memoria u olvido, el secreto que se guarda o no se guarda, y el lugar donde se guarda, puede ser un laberinto, un teléfono descompuesto o una gran historia, como la de estas mujeres de Hunan que se las ingeniaron para no estar solas en la soledad.

¿Hay algo de luz y de oscuridad en los secretos, o no?

Una historia que explora justamente esas luces y sombras es la novela de Lisa See “Snow Flower and the Secret Fan” traducido al español como “El abanico secreto” en la que, por esas cosas del destino, dos mujeres, Flor de Nieve y Lirio Blanco, en China del siglo XIX, se convierten en “almas gemelas”. La autora nos acerca a las costumbres, tradiciones y ritos ancestrales de la época, y a cómo el lenguaje secreto (nüshu) les permitía compartir preocupaciones y sentimientos, hasta que un mensaje mal interpretado pone en peligro su amistad. Palabras clave de la historia: amor, amistad, valentía, ingenio, secreto, machismo, comunicación.

«Cuando vi la guirnalda entretejida de Flor de Nieve en la parte superior del abanico, pensé en el viejo dicho: “Jacintos y papayas, largas enredaderas y profundas raíces. Las palmeras que crecen tras los muros del jardín, con profundas raíces, duran mil años”. Para mí esas palabras resumían cómo deseaba que fuera nuestra relación: profunda, entrelazada, eterna. Quería que aquel abanico fuera símbolo de ello. Sólo tenía siete años y medio, pero ya intuía en qué se convertiría aquel abanico con todos sus mensajes secretos.» (See, L., La flor de nieve y el abanico secreto).

Escribí este post pensando en publicarlo algún día en mi blog y, mientras lo revisaba, descubrí que Prime Video tiene la versión audiovisual con el mismo título, dirigida por Wayne Wang (2011), por si te interesa verla.

Fuentes: Centro de Estudios Chinos centrodeestudioschinos.com | BBC Mundo bbc.com/mundo/vert-tra-54532099 | UNESCO: https://courier.unesco.org/es/articles/nushu-lagrimas-al-sol | Wikipedia

*Nietzche, F. “Humano, demasiado humano”, 1878

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